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Kevin Rodriguez M.- Yamid Manotas- Samuel Bermudez- Dylan Henandez

12 de septiembre de 2021

La ilustración en la independencia de Nueva Granada


La ilustración en la Nueva Granada inició a  finales del siglo XVIII, liderado por los criollos, quienes tenían acceso a los libros que divulgaban las ideas de los ilustrados de Europa. Los criollos, tomando lo más importante de estas ideas (La libertad de ejercer ciertos derechos políticos, la democracia, el derecho a elegir o ser elegido para intervenir en los asuntos públicos o desempeñar cargos en la administración, de pedir cuenta al gobierno por sus actuaciones, la libertad de pensamiento, de prensa, de culto, la separación de la Iglesia y el Estado, la distinción entre bienes privados y públicos) se opusieron a la esclavitud y rechazaron la desigualdad que existía entre los habitantes de las entonces colonias de la corona española. Por otro lado, como el virreinato controlaba rigurosamente el ingreso de libros contrarios a las políticas reales o a la fe católica, la élite ilustrada organizaba encuentros clandestinos en donde se discutían las novedades científicas y se intercambiaban los libros prohibidos, algo que ocasionó que se empezaran a consolidar ideas de emancipación e independencia inspiradas en la Revolución Francesa y La Constitución de los Estados Unidos.

El periodo denominado como el Iluminismo criollo, es sin duda uno de los detonantes de las manifestaciones de inconformismo contra las reformas borbónicas en las colonias españolas en América. La ilustración forma parte del engranaje del proceso sistemático de construcción de un estado independiente, libre y con igualdad de condiciones en referencia a las provincias pertenecientes  a España.

Con la llegada de José Celestino Mutis renace las ideas  revolucionarias que condujeron al proceso de independencia de España, el cual terminó con la revolución del 20 de julio de 1810, así mismo se le condona el papel de tutor de un grupo de jóvenes que participaron activamente en el proceso de independencia, entre ellos se destacan: Jorge Tadeo lozano, Francisco Antonio Zea, Francisco José de caldas, entre otros. 


Inicialmente la llegada de Mutis a la nueva granada no era el de gestar las ideas revolucionarias, su llegada se debe a la idea de realizar una expedición botánica en América similar a la expedición botánica de Madrid en donde Mutis también hizo parte. Con el interés siempre de querer traer las ideas ilustradas a la nueva granada funda en el Colegio del Rosario en  Santa fe la cátedra de matemáticas, física y posteriormente la de medicina. Es acusado de propagar la nueva filosofía, lo cual iba en contravía con la doctrina de la iglesia católica, por lo que no es partícipe directo de las discusiones políticas, pero colocó al alcance de sus discípulos su biblioteca y su conocimiento de ciencias. Alejado de la política por este percance es unos de los más brillantes discípulos Francisco José de Caldas quien toma la batuta de la organización del movimiento ilustrado criollo.

Para Caldas era muy claro que su  maestro estaba más interesado por las observaciones científicas de la naturaleza americana que por la parte política, sin embargo él y su grupo de ilustrados se interesaban más en utilizar las ciencias modernas para determinar la naciente identidad que querían construir, y en  efecto gracias a que ocuparon a la ciencia y a la literatura  en pro de las ideas revolucionarias de la nueva granada, las ideas de la independencia, los derechos del individuo, de la libertad y la soberanía, los temas de las revolución  francesa se construyen sociedades literarias  para alistar idealmente la constitución de movimientos que trabajarían para acabar por completos con el sometimiento de los españoles.

Uno de los grupos más representativos fue la del casino, de José Antonio Nariño, quien acompañado Sinforoso Mutis y otros integrantes de la sociedad literarias se dedicaron a preparar la reforma, la revolución y la independencia, así mismo sin saberlo varios virreyes contribuyeron al saber del pensamiento político, uno de ellos fue Ezpeleta ya que autorizó las publicaciones de las tertulias literarias además el mismo le entregó un copia de Los Derechos del hombre a Nariño,  quien  la traduce y la distribuye lo que le acarrea a él y su grupo la captura y extradición de unos a España, pero se puede decir que este hecho fue importante para la gestación de la revolución de 1810, ya que a los capturados  se le daba un trato privilegiado y se les concedía la oportunidad de poder salir de las cárceles, dicho tiempo era aprovechado por los ilustrados criollos para adquirir aún más apoyo ante las autoridades de  España. 

Nariño a su regreso a Bogotá en abril de 1797 busca la ayuda de Norteamérica y de gran Bretaña, finalmente el plan que tendría éxito fue el planeado en el observatorio astronómico, por Torres, Caldas, Lozano  y otros, esta revolución que fue la que  finalmente alcanza la independencia de España fue organizada y dirigida por los discípulos de Mutis que conformarían la sociedad revolucionaria de la nueva granada, cuya base fundamental fue la educación moderna y el estímulo que les daba la expedición botánica de su mentor y las tertulias en las que expresaban las ganas y el deseo de ver libre a la nueva granada.

Finalmente  es notorio que las ideas revolucionarias de independencia de la Nueva Granada estaban influenciadas por las ideas de la ilustración, jugando un papel esencial en el proceso de transformación social de la nueva granada, la ciencia moderna traída por Mutis y Humboldt fueron unos de los detonantes de la participación de las ideas modernas en el proceso independentista.

LOS DERECHOS DEL HOMBRE Y LA CIUDADANÍA por DON ANTONIO NARIÑO



Una mañana de domingo de diciembre de 1793, Antonio Nariño protagonizó un hecho que cambió su vida para siempre: tradujo e imprimió de manera clandestina, por primera vez en la América hispánica, la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano hecha por la Asamblea Nacional Constituyente de Francia el 26 de agosto de 1789. Sin duda, se trata del papel más importante estampado en las prensas coloniales en el actual territorio colombiano, tanto por el significado y la trascendencia del audaz gesto, como por la tenaz represión a la que dio lugar en todo el virreinato.


El impreso de la Declaración de los Derechos del Hombre contenía los 17 artículos de la Declaración, un breve exordio y una nota final que celebraba el trabajo de los legisladores franceses en favor de la libertad, la igualdad y la propiedad en el mundo. El papel original no tenía pie de imprenta, pues se trataba de hacerlo pasar como traído de Europa, en particular como producto de las prensas parisinas, con el fin de cobrar unos reales de más por él. Aunque esta obra no estaba prohibida de manera explícita por el Tribunal de la Inquisición, desde diciembre de 1789 sí se había prohibido la introducción, impresión, venta o lectura de los Derechos del hombre en todos los dominios de la monarquía hispánica.



Esta edición había sido prestada a Nariño, sin ninguna advertencia o malicia, por el capitán de caballería Cayetano Ramírez de Arellano, sobrino del virrey Ezpeleta, y verdadero dueño del libro. El santafereño tradujo los apartes correspondientes a la Declaración y, días después, llevó el papel escrito de su puño y letra a su imprenta. Según lo dicho por Nariño durante los autos del proceso judicial instaurado en su contra en agosto de 1794, se imprimieron cerca de 100 ejemplares, aunque días antes había asegurado que habían sido casi 200.

ILUMINISMO

Se conoce como iluminismo o ilustración al movimiento espiritual, intelectual y cultural de la segunda mitad del siglo XVIII, conocido como el “siglo de las luces”.


El iluminismo fue un movimiento con el objetivo de crear conciencia por la propia razón, que llevaría a la confianza, libertad, dignidad, autonomía, emancipación y felicidad del hombre. Los pensadores del iluminismo establecían que la razón humana podía construir una mejor sociedad sin desigualdades y garantizando los derechos individuales de cada individuo, como también, desarrollar la educación, política y administración de un país.

El iluminismo puede ser visto como una ideología que fue desarrollada e incorporada por la burguesía en Europa, a partir de las luchas revolucionarias al final del siglo XVIII. Asimismo, el iluminismo fue también un movimiento político potenciado por la Revolución Francesa.




LOS ILUSTRADOS DE NUEVA GRANADA

José Celestino Bruno Mutis y Bosio (Cádiz, España, 6 de abril de 1732 – Santa Fe de Bogotá, Virreinato de Nueva Granada, 11 de septiembre de 1808) fue un sacerdote, botánico, geógrafo, matemático, médico y docente de la Universidad del Rosario, en Santa Fe (actual Bogotá), universidad donde actualmente reposan sus restos.


Es uno de los principales autores de la Escuela Universalista Española del siglo XVIII. Estudió medicina y cirugía en el Real Colegio de Cirugía de Cádiz y concluyó su carrera en la Universidad de Sevilla. Después de finalizar sus estudios trabajó durante cuatro años en el Hospital de Cádiz.

En 1760 José Celestino Mutis viajó a la Nueva Granada como médico del virrey Pedro Mesía de la Cerda; al concluir el mandato de su superior, optó por quedarse en el virreinato como promotor científico: La flora, la fauna y la gea del trópico americano le habían cautivado.

Mutis propuso en dos ocasiones (1763 y 1764) a la Corona de España una expedición botánica por el Nuevo Reino de Granada. Las propuestas no encontraron respuesta, de modo que se dedicó al sacerdocio, a la minería y a la atención de su cátedra en el Colegio del Rosario Años más tarde, tras haberse retirado a vivir a Mariquita, animado por el Virrey-Arzobispo Antonio Caballero y Góngora realizó una tercera propuesta que le fue aceptada por el ilustrado rey Carlos III, que había estudiado botánica además de otras ciencias, técnicas y artes.

La Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada se inició en 1783 bajo su dirección y se prolongó durante unos 30 años.




Esta expedición resultó ser la más costosa para la Corona de España, y sin embargo fue la que menos publicaciones científicas produjo. No obstante, fue decisiva para el desarrollo de la cultura y la investigación en Colombia. En ella se creó una escuela de dibujo y se contrataron numerosos oficiales de pluma y herbolarios.

Gracias a la emperatriz Catalina la Grande de Rusia se llevó a cabo la recopilación de vocabularios y gramáticas indígenas que realizó Mutis.

En Nueva Granada, concretamente en Bogotá, se le confió la misión al Padre Mutis, auxiliado por sus fieles Diego de Ugalde, canónigo, y Anselmo Álvarez, presbítero. El cosmógrafo de Indias Juan Bautista Muñoz dejó una relación de los papeles de idiomas de indios que reunieron. Gracias a ellos se recopilaron las gramáticas chibcha, mosca y saliba y el diccionario de lengua achagua. Tras esta labor, Carlos III, consciente de su valor, no los remitió a Rusia y ordenó su ingreso en su Librería de Cámara mediante Real Orden de 13 de noviembre de 1787.

En 1928 se publicó su catálogo bajo el título de Lenguas de América, ya que en la colección se encuentran más de los mencionados, escritos por otras personas y que Mutis reunió, considerando que un vocabulario debía constar de por lo menos cien palabras.

Estudió la flora de su entorno e hizo una maravillosa colección de dibujos de la flora colombiana. Entre sus discípulos más notables se encuentran su propio sobrino, Sinforoso Mutis Consuegra, el científico naturalista Francisco José Caldas y el botánico Francisco Antonio Zea, quien llegó a ser director del Real Jardín Botánico de Madrid.

Hizo contribuciones a otras ciencias, incluyendo también importantes aportaciones a procesos industriales, como la minería de la plata y la destilación del ron.


Francisco José de Caldas y Tenorio (Popayán, 4 de octubre de 1768 - † Santafé, 28 de octubre de 1816) fue un científico, ingeniero militar, geógrafo, botánico, astrónomo, naturalista y periodista colombiano, prócer de la independencia de Colombia. Por su erudición y muchos conocimientos sobre tantas disciplinas fue conocido entre sus contemporáneos como El Sabio.


Pertenecía a la clase privilegiada de criollos ilustrados que no veían con buenos ojos la presencia del virrey Amar y Borbón representante de la corona española, debilitada por la invasión de los ejércitos napoleónicos a la península ibérica. Además, cuenta con ascendencia gallega, concretamente de los ayuntamientos de Caldas de Reyes y de Cuntis, ambos en la provincia de Pontevedra.​

Dispuestos a aprovechar la oportunidad de establecer un nuevo gobierno, los criollos comenzaron a entablar una serie de reuniones para organizarse. Estas fueron llevadas a cabo en la casa de José Acevedo y Gómez. Sin embargo, los asistentes a estas reuniones descubrieron que la casa estaba bajo vigilancia. Caldas, aprovechando su condición de director del Observatorio Astronómico de Bogotá, permite entonces que las reuniones se realicen en dicha edificación.

Caldas fue parte del plan para iniciar el incidente que conduciría a los hechos del 20 de julio conocidos como El Florero de Llorente con lo cual empezó la independencia de Colombia.

En 1811 la presidencia de la Nueva Granada fue asumida por Antonio Nariño, y Caldas fue nombrado capitán del Cuerpo Militar de Ingenieros. Para 1812 asciende al grado de teniente coronel.

Tras la sucesión de victorias del ejército realista después de la toma de Cartagena de Indias por las fuerzas expedicionarias de Pablo Morillo, Caldas huyó al sur con la intención de embarcarse en el puerto de Buenaventura en el Pacífico, ya que Popayán estaba aún bajo control patriota, pero tras la victoria del español Juan Sámano en la batalla de la Cuchilla de El Tambo, Caldas fue sorprendido y apresado. Tras su captura, Caldas fue sentenciado a muerte por los tribunales de justicia mayores. Fue fusilado por la espalda el 29 de octubre de 1816 en la plazuela de San Francisco (hoy Parque Santander) de Bogotá.

La ilustración en la independencia de Nueva Granada

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